lunes, 13 de diciembre de 2010

Para recibir, hay que dar?
Hasta ahora, creo que si das, simplemente sigues dando. Sigues dando, das más, y más. Así hasta que tú mismo pones el límite. No vale generalizar, muchos dan en cuanto reciben. En cualquier caso, he llegado a ese punto en el que de tanto dar, sin recibir, no puedes dar más sin darte en tu parte más esencial. Cuando te regalas, y no recibes nada, duele. Para regalarte quieres, cuando quieres necesitas recibir. Cuando das, realmente pides a gritos "dame". No quiero decir que haya un interés detrás de cada entrega; hay una necesidad. Necesidad de amor, de atencion, de cariño, de sentido.
Y el que tenga oidos, que escuche...

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