lunes, 14 de diciembre de 2009

ralle día

Alguna vez te has tomado una gran taza de café a primera hora cuando tu examen es a segunda?
Si lo entiendes, en eso se resume lo que quiero contarte hoy. Esa primera hora. Sino, te lo explico en pocas palabras: impotencia, aceleración, ganas, quietud, inquietud, más impotencia, más ganas, más energía, y quizá hasta un poco de mareo. Te encuentras mal, pero al mismo tiempo demasiado bien.
Sigo.
Hace tiempo que tengo ganas de no tener ganas de que pase el tiempo. Hace lo suyo que la vida no me da un golpe para estabilizarte, pero tampoco me da una estabilidad a base de sonrisas que te dejan sordo, sino más bien de risas insonoras. Me entiendes, seguramente. Todos hemos pasado por aquí, y muchos han permanecido estancados en este tramo del camino durante años. Yo, gracias a Dios, puedo presumir de suerte y de no haberme llegado a detener más de unas cuantas horas, y menos de dos veces. Que si, que vale, que camino lento, muy muy lento, y que cada paso es más inseguro que el anterior. Pero no voy a hablar de eso, y tampoco de lo mucho que echo de menos mi antiguo esquema de vida. Total, el pasado no existe, o en caso de que exista, es nunca jamás.
O quizá si tenga ganas de contarte lo bonito que es rozar la felicidad con la punta de la nariz, que se estaba congelando desde invierno.
Alguna vez has sentido que morirías por algo? No hay mayor sensación que esa, pues en esta vida no hay nada más valioso que sí misma.
Alguna vez has sentido que no puedes pedir nada más, porque sería demasiado injusto?
Alguna vez te has sentido como en casa? Calida, aunque haga frio, y comoda, aunque estés tirada en el suelo.
Pero ahora en serio, alguna vez has sentido que todo lo anterior se te escapa entre los dedos, cual agua cuando intentas retenerla en tus manos?
Si hay algo que he aprendido este fin de semana, es a no pedirle a la vida lo que no quiera darme. A no hacer más promesas, a coserme la boca y a vivir a base de café, redbull y energía verdadera, ficticia, como quieras, pero energía para alimentar mis manos y empezar a hacer, y para bombear sangre a mi corazón y así tener ganas, ilusión y fuerza de voluntad. Pero aun así duele, un dolor agudo, un pinchazo en el pecho, agujas clavándose una tras otra, un vacío por dentro, dificultad para respirar, ausencia de hambre, abundancia de sueño, insomnio, depende de quién seas te afectará de una manera u otra. Pero te afectará.
Y entonces… qué haces?
Nada. No puedes hacer nada. Que no tienes paciencia para esperar? Que ya no aguantas más? Que vas a rendirte, dices? Cómo, listillo? No puedes rendirte, no tienes lo que hay que tener para salir por esa única puerta que implica RENDIRSE de verdad. Tampoco puedes detener el tiempo o la vida, no eres Dios. Entonces.. qué haces?
Exacto. Seguir viviendo. Seguir esperando, aunque no esperes, aunque no quieras, aunque ya no puedas más.
Y así nos vemos todos, respirando aunque queramos aguantar la respiración…
... esperando a que suene ya el timbre para hacer nuestro esperado examen de mates a segunda

sábado, 12 de diciembre de 2009

decepcion

Siempre hay una primera vez para todo. Algunos saben llevarlo, otros lo sufren, algunos se lo esperan, algunos tienen la culpa. Otros, lo teníamos en mente pero no nos atrevíamos a dar el paso. Ver que lo has dado tú me duele, lo admito. Tenía esperanzas de que todo fuese bien, de que fueses B, aunque sea. Te parecías tanto a él… Y había tanta simetría...
Estable.. por debajo del aforo.
Pero supongo que tú y yo no somos iguales. Yo soy incapaz de embarcarme en cada tren que anuncian por el altavoz. Yo soy más de quedarme en la parada, esperando que alguien se acerque, me pregunte qué hago ahí, y me invite a desayunar al otro lado del mundo.
Las esperanzas se desvanecen. Te necesito todos los días para creer. Ya ni la sé definir…
La vida es cambiante, nos guste o no. Te echo de menos, muchísimo. A ti y todo lo que conllevas. Toda esa gente que te aporta a mi vida…
Magia, rózame.
Por favor no me eches del mundo.

5. años despues

Los finales no existen.

Por mucho que lo hayamos intentado, por todas las veces que hayamos decidido odiarnos, no importa cuánto empeño pongamos en que salga bien… No estamos hechos para estar juntos. No estamos hechos para ser amigos. No estamos hechos para odiarnos. No estamos hechos para echarnos de menos. No estamos hechos para estar lejos el uno del otro. No estamos hechos para hacer otra cosa que querernos, y no estamos hechos para querernos.
Estamos hechos para existir a la vez, punto.
No me importa si lo entienden o no los demás...

mga

Ni te imaginas las ganas que tengo de cederte mi espacio. Pero entre tú y yo, no existen simetrías.
Tú tienes la llave para la felicidad. Yo soy tu puerta, y aunque quiero, no puedo dejarte pasar.
Cómo puedes quererme sabiendo cómo soy? No lo merezco.
No lo entiendo.
Sal ahí fuera y date otra oportunidad. Hazlo por mi.

Sigues superando cualquiera de mis expectativas.
Pero deja ya de hacerlo.
No lo merezco.
Tu te mereces ser feliz.
Yo no te dejo.
Me atormentas..

ag

Quiza esta vez hablemos de un caso muy común, aunque poco reconocido.
Tu cabeza se aferra a un sentimiento que ya perdió tu corazón.
Aferrarse al hueco vacío con forma de amor.
Más que no ser correspondidos, odiamos ser incapaces de corresponder.

-

Te echo de menos. No quiero decir que no entienda cómo consigo mantenerme en pie sin ti, ni que no pruebo el sabor de sonreír desde que no estás. Tampoco quiero que pienses que la luna y yo hemos dejado de hablar a escondidas sobre el mar sólo porque tú ya no nos acompañas. Nada de eso. No siempre te pienso, sólo cuando me acuerdo de recordarte. Tampoco me afecta ya el síndrome de abstinencia cada noche, aunque admito que los martes se me hacen un poco largos. No hablo siempre de ti, ni he contado tu historia (bueno, nuestra historia…) más de un millón de veces. Pero eso sí, todos mis amigos conocen tu nombre.
Solo quiero que sepas que siento cómo no estás. Faltas, me faltas, y lo noto siempre. Duele, por lo que decidí dejar de recordar. No voy a coger el papel de masoquista esta vez, que con una aprendí.
Tengo miedo a seguir echándote de menos con los años.
Tengo miedo de no echar de menos a nadie más.
Tengo miedo incluso de dejar de echarte de menos…
Pero ya se me quitó el miedo a vivir sin ti. Ya aprendí.
A veces incluso cuando hablo contigo oculto el timbre de mi voz que lleva tu nombre.

buenos días mundo

" No me digas que la naturaleza no es un milagro. No me digas que el mundo no es un maravilloso cuento. Quien no lo haya entendido, tal vez no lo haga hasta el momento en que el cuento esté a punto de acabar. Pues es cuando te dan la última oportunidad de quitarte las anteojeras, una última ocasión de frotarte los ojos de asombro, una última ocasión de entregarte a este milagro del que ahora te despides y al que vas a abandonar.
Me pregunto si entiendes lo que estoy intentando expresar, Georg. Nadie se ha despedido llorando de la geometría de Euclides o del sistema periódico de los atomos. Nadie se echa a llorar porque va a ser desconectado de Internet o de la tabla de multiplicar. Es del mundo de lo que uno se despide, de la vida, del cuento. Y al mismo tiempo, uno se despide de una pequeña selección de seres queridos.
Alguna que otra vez pienso que desearía haber vivido antes del invento de la tabla de multiplicar, y al menos antes de la física y química modernas, antes de que comenzaramos a entenderlo todo, es decir cuando todo era MAGIA. Asi me parece la vida en este momento en que estoy sentado delante de la pantalla del ordenador escribiendo estas líneas. Yo mismo soy un científico y no rechazo ninguna de las ciencias, pero tambien tengo una concepción del mundo mítica, casi animista. Nunca he permitido a Newton ni a Darwin que se carquen el mismísimo misterio de la vida.
Voy a confiarte un secreto. Antes de empezar a estudiar medicina tenía dos alternativas para el futuro: ser poeta, es decir alguien que canta, con palabras, alabanzas a este mundo mágico en el que vivimos, creo que ya te lo he mencionado, o ser médico, es decir alguien que sirve a la vida. Para más seguridad, decidí hacerme médico primero.
No me alcanzó el tiempo para convertirme en poeta..., pero sí me alcanzo para escribirte esta carta.

Volver a casa todos los días y encontrarme con una joven de las naranjas pintando flores de cerezo en nuestro jardín era como la realizacion de todo lo que podía haber soñado."


La joven de las naranjas, Jostein Gaarder

malibú

Los planes improvisados son los que mejor salen, o los que más se disfrutan. La expectativa de llegar a casa directo a dormir ante la noche, que se pone un traje y te llama, pidiéndote un baile. Y de ahí en adelante, lo que surja. Y si te besa, cómetela, que mañana quizá no esté. Por qué pararte, si tienes un impulso que te incita a hacerlo?
La sorpresa; ver ahí delante un plan completamente distinto y entregarte de lleno a él, arriesgándote a que salga una chapuza. Algo como tirarte a una piscina sin mirar si está vacía y llevarte un buen golpe; o tirarte con ropa de manera precipitada sin tener ni toalla, ni ropa para después, corriendo el riesgo de pillar un buen resfriado al salir. Pero, ¿quién sabe? Sólo tú. Sólo si te lanzas. A lo mejor podrías pasártelo en grande, mirar al cielo y ver el Sol calentando tu piel y sonriéndote mientras tú vives. Podría ser el mejor día de tu vida, y a lo mejor lo estás desperdiciando. Yo sé tan poco como tú sobre ese día, créeme, pero no se puede descartar ninguna posible opción. No sé si entiendes lo que te quiero decir. O algo como aventurarte en un cuento de luchas, sin princesas y sin cielo, ni suelo, ni tiempo, ni espacio. Un mundo de redes donde tienes que aprender a volar para sobrevivir. Volar… suena tentador, eh? Vamos a soñar un rato juntos y a fluir con la magia. En secreto, cantidades inimaginables de amor, un siempre. Su olor, su voz, sus manos, sus intensos ojos azules. Sus manos, su abrazo, todo él. Vivir una historia tipo Romeo y Julieta. Ellos se arriesgaron, y tú también, pues de no haberlo hecho ayer, no estarías aquí hoy. O puede ser también un hoy y solo hoy, porque lo siento aquí y ahora, sin importar nada más que el momento.
En cualquier caso, no dejes que hoy sea un sentarte a recordar el día de ayer. Cuando se acaba un día, empieza otro nuevo. La vida sigue y hay que seguir con ella para vivir. Ahora, si tú eliges no vivir, asunto tuyo. Nunca sabes lo que una persona, o una noche, o una mañana, un segundo, unos labios podrían llegar a ser en tu vida. Y si decides ignorarlo, amigo, tú eres quien se queda con la duda, pues esta es tu vida. Sólo tuya, sólo una.
Míralo de esta manera: mañana es el funeral del día de hoy, y seguramente preferirás decir “ayer fue un gran nadador, el mejor, había nacido para ello sin duda” o “fue un gran luchador, un verdadero héroe, salvo millones de vidas”, “sonreía sin parar”, “un gran bailarín”, “un final, un nuevo comienzo”. O por lo menos “lo intentó, fue un aventurero”. Cualquier cosa, pero que por favor no puedan decir “ayer… fue igual que anteayer”.
Hazme caso, te lo pido. Aplícate este raye de la manera que veas más oportuna. Si, tú, el que está leyendo este blog… vive cada día como si fuese el último o el primero. Sueña, vuela, nada, sonríe, ríe, siente, llora, lo que quieras, pero vive. Seguro que tienes ahí un millón de oportunidades y planes que no aprovechaste por miedo, o por pensar demasiado, por LO QUE SEA.
Si te soy sincera, yo no consigo vivir así siempre. Pero créeme, lo intento, aunque fracaso mucho. A veces también he acertado y vivido el momento intensamente, y por eso quiero que tú salgas ahí fuera, lo hagas y vengas corriendo a contármelo.
Y si tienes una duda, escúpela, que mañana será tarde para vivir el día de hoy.

suuuuummer

El viento, la arena entre el dedo y tu uña formando una montaña.
Curiosa mezcla entre color naturaleza con un toque de civilización claro. La orilla, las olas, el océano y su ingravidez, y luego coger una bocanada de aire tras elevarte como la blanca espuma desde el fondo.
Paz…
Y la brisa, y el sol, y el celeste color del infinito. Un calor que quema la piel, la hierve. Una luz digna de beber, oler. Si… el olor del sol.
La arena calida, el sonido de las olas.
La esencia de vivir.

Si.. esto es vida.

summer

Un rayo de sol va alumbrando la acera, a la par que mis pasos avanzan, señalándome el camino. El viento besa cada poro de mi piel: primero de manera brusca, nada más llegar, apasionadamente, y luego más suave e insistente. Las hojas de los árboles me susurran palabras bonitas al oído, y los pájaros me cantan los buenos días.
-Buenos días, mundo.

Mientras tanto, el tic tac acompasado del reloj sigue latiendo. Cada segundo. Tic. Cada minuto es un leve movimiento. Tac. Y la manecilla de las horas se mueve de una manera imperceptible, sin que nadie note nada, tal y como a nosotros se nos escapa el día a día.
Si, hoy tocaba recuperar ese día a día que tan lejos se fugó.
Tan solo coge mi mano y tírate en la arena caliente a ver las nubes y el pedacito de cielo azul que se ve entre ellas. Si, azul por el reflejo del mar, que es azul por el reflejo del cielo. Y ahora, dime.. cuál de tus ojos ve mejor?
Y yo, que tenía tantas cosas que decirte hoy, no he podido combinar las palabras.
Basta de conjugar el peor de los pasados y el mejor de los futuros del modo subjuntivo. Vive cada día como si fuese el primero, o el último...

mezcla heterogénea

A veces te necesito, a veces te odio por repercusión del odio a mi misma, otras porque me quiero lo suficiente como para saber que no me convienes. Otras te siento, te sueño, te encuentro y me pierdo, hasta que me vuelvo a encontrar, y te olvido. Hoy sigo buscando tu mirada entre la gente, una palabra que me ayude a identificarte, un roce que me hierva la sangre.. hoy me limito a querer volver a sentir. No es sencillo, no cuando “sentir” tiene una dimensión tan grande. Culpa tuya
Magia..

boom de ya da

Hoy me ocurrió algo que impactante: estaba como cualquier otro día de camino a casa cuando de repente tuve el impulso de sentarme en el primer sitio que me pasara por la cabeza. Vi un árbol y lo tuve claro: a su sombra, sobre el césped. Estaba húmedo, yo podía sentirlo. Si, tal cual, sentirlo. Por qué no te parece raro? Bueno, como quieras. Busqué una canción de estas que te hacen sentir como en casa, que hacen que te olvides de tus cosas, y me quedé mirando a mi alrededor. Veía edificios, gente y más gente. Entonces me centré en las plantas y me imaginé haciendo un cuadro reproduciendo lo que veía. Bueno, mentira, es imposible reproducirlo en pintura y lienzo, pero supe desde el primer momento que yo jamás habría hecho esa combinación de verdes claros, oscuros, amarillentos, negruscos, e incluso rojo y blanco en las florecillas. Jamás. Sin embargo, ahí estaban, justo delante de mí moviéndose al latir del viento. Si, moviéndose con el viento. Curioso, verdad? No? Cómo que no? Bueno, como quieras. Entonces me entró la curiosidad y me levanté, tenía que experimentarlo por mi misma. Subí las manos y las abrí, y sentí el viento frío pasar entre mis dedos, chocando con mi cara, enredándose en mi pelo y moviendo mi ropa de un lado a otro. Me entró un escalofrío que subió desde mis pies hasta mi cuello, y me sentí feliz, muy muy muy feliz. Vi los pájaros volando y les tuve envidia: ellos estaban ahí arriba, jugando con él, siendo parte de él y yo no. Eso pudo conmigo, así que me tiré en el suelo y miré las hojas del árbol que tenía sobre mi. Cuando se movían, se veía un azul intenso entre ellas, y de nuevo senti curiosidad por mirar más alla. Me aparté un poco y miré. De repente se me olvidó completamente todo. Lo que encontré allí nunca lo habría imaginado; era profundo, de un azul claro demasiado intenso. Era acogedor, era gigantesco.. Pf, es algo que de verdad no puedo describir. Te hace sentir vivo, te pone los pelos de punta. Por un momento senti cómo giraba el mundo, me senti diminuta. Y entonces, abrumada, me incorporé. Y vi gente, mucha gente. Gente que paseaba, que hablaba, gente esperando la guagua, gente en los coches, gente bien vestida y mirando el reloj de su mano, casi corriendo. Pero no vi nadie observando, yo era la única. Vaya. También vi una pareja que me miraba un poco raro. Raros ellos, que tienen todo esto a su disposicion y ni se dan cuenta. Estaban tan acostumbrados! Ellos allí viendo el mundo desde una ventana en vez de salir y experimentarlo. Qué? Que rara yo? Bueno, como quieras. Me quite los cascos, pues quería ademas de mirar y sentir, oir. Y escuche todo: conversaciones, coches, el viento, los pajaros, las hojas de los árboles.. y escuche además el latir de mi corazón. Ahora estaba completo lo que veía. Y allí me quedé, observando durante quizá diez minutos, quizá solo segundos. No lo sé. Yo solo pensaba en el espacio, en lo que me rodeaba, en las sensaciones, en el mundo.. y en el latir de mi corazón. Yo también formaba parte de todos esos ruidos, yo también formaba parte de ese mundo que me estaba dejando tan maravillada. Yo formo parte del mundo. Siento. Cómo he podido estar 16 años sin hacer esto de manera regular?Estoy viva, y no es sólo eso. Estoy viva aquí, en este mundo tan especial. Si, el mismo en el que vives tú, aunque muchas veces se te olvide.
Y entonces recordé todo del golpe. Qué hora sería? Tenía que volver a mi casa.

- Dónde estabas? Te he estado llamando un montón de veces, Verónica.
- Estaba viviendo, mamá.

hoy no

Llevaba quizás demasiado tiempo bailando con la situacion y los cambios, evitando mirarles a la cara, viendo sus sombras en el suelo y nada más. Cuando veía el más mínimo indicio de que iban a darse la vuelta, yo giraba primero. Pero claro, hay días en los que es mejor quedarse en la cama. Esos días en los que te despiertas y tu propio cuerpo te lo dice: NO TE LEVANTES! tu reloj se detiene: sabe que hoy tu tiempo no debe transcurrir; te duele la espalda, la cabeza, la garganta; te pican los ojos. Si, esos días. Bueno, lo que decía: en esos días en los que te vuelves un imán para los problemas, te distraes, pierdes el equilibrio, caes al suelo y te quedas mirándolo desesperadamente intentando no verla a ella. Sigue ahí, bailando a tu alrededor, puedes ver su sombra. Te armas de valor (o debería decir de ESTUPIDEZ, porque hoy tu mente se ha aliado con el enemigo y no hace más que cagarla), te levantas, intentas buscar un punto vacío, pero ahí esta ella, con sus contras y sus pérdidas. Con su práctica, nada de teoría. Que nada es para siempre? Ya...
De repente, la situacion se planta justo delante de ti y clava su mirada en tus ojos..
No sabes tú bien lo que jode..
Y lo peor? que aun no ha acabado

magia..

- Beso
*luz
- soledad
*sinceridad
- y mentira
*sonrisa
- grito
*rojo
- hogar
*desesperacion
- manos
*playa
- estrella
*juntos
- casualidad
*perfecta
- amistad
*carcajada
- tonteria
*daño
- superficial
*misterio
- profundo
*azul
- volar
*soñar
- espejo
*reflejo
- irreal
*miedo
- destino
*valentia
- espada
*castillo
- nunca
*siempre
- cambio
*te quiero
- si?
*seguro.
Átame con tus brazos y haz que quiera irme por un momento. Seámoslo todo, pero en secreto. Sólo estamos tú y yo, con un mundo demasiado grande a nuestros pies. Recórrelo desde aquí, en mi ventana, aunque pensándolo bien no lo hagas. Hazme fugitiva de la realidad, ya crearemos otra, sólo nuestra. Un mundo propio donde las jirafas saltan y el reloj gira hacia la izquierda. Haz como que te marchas para así ver que estoy sola si no es contigo. Sueña con que yo lo hago; no soy capaz ni de fingirlo. Llamame con un nombre distinto todos los días e invéntate un beso nuevo cada vez que me despiertes. Dime que no me quieres, luego abrázame. Hazme dudar de todo; solo así me quedare por siempre. Túmbate a mirar la luna en pleno dia, ya tendremos tiempo para buscar formas a las nubes esta noche. Llévame a una nueva dimensión mientras hablamos. ¿Recuerdas cuando volábamos? Quizá deberíamos volver a hacerlo. Cierra los ojos, siente la magia fluir por tu cuerpo. Sí, tenías razón; yo ya he perdido el control…

te recuerdo

- Sabes? Anoche volví a dormir aferrada a tu camiseta.
* Qué malo.. No quiero hacerte daño, y veo que al final acabaré haciendotelo, tarde o temprano.
- Ya. No es culpa tuya, esto lo decido yo. Saber que te irás hace cada conversacion más especial.
* Y más doloroso el final.
- No te sientas culpable.
* Es que no lo entiendo... Lo que sientes por mí es tan...
- Yo tampoco, pero sí entiendo que quiera conservarte todo lo que pueda.
* Sabes que yo también te quiero, solo que me hice a la idea hace mucho tiempo.
- A mí me cuesta un poco más.
* Ya..
- Qué piensas?
* Que es verdad... Yo también te quiero