Toma mi mano, la derecha, y arrástrame contigo.
No la sueltes, no me sueltes. No importa cuánto me resista, no importa cuántas veces te diga que
NO. No me permitas quedarme. A la fuerza.
Levántame,
drógame,
duérmeme, pero sobre todo
suéñame. Luego
despiértame,
ilusióname. Haz las cosas bien, ya que yo por mi cuenta nunca lo conseguí. Devuélveme,
encuéntrame, y tráeme hasta mí.
Luego…

Luego lárgate
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