martes, 2 de febrero de 2010

siempre la misma historia

Toma mi mano, la derecha, y arrástrame contigo. No la sueltes, no me sueltes. No importa cuánto me resista, no importa cuántas veces te diga que NO. No me permitas quedarme. A la fuerza. Levántame, drógame, duérmeme, pero sobre todo suéñame. Luego despiértame, ilusióname. Haz las cosas bien, ya que yo por mi cuenta nunca lo conseguí. Devuélveme, encuéntrame, y tráeme hasta mí.
Luego…











Luego lárgate

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