Yo ya paso. Lo siento, pero me tumbo y dejo de caminar.

Cuánto sabor amargo te queda en la boca, a pesar de no haber besado los labios de la decepción. A pesar del placer, a pesar del cosquilleo, a pesar de la tentación probada y la patada a tus principios. Todo es relativo cuando hay un impulso, un beneficio, unas ganas de algo. La conveniencia nunca nos ha dejado pensar con claridad, y si le añadimos la luna y dos respiraciones que se funden como lo hicieron nuestros latidos desbocados, mezcla explosiva.
Mezcla… intermitente.
TODO ES RELATIVO…

No hay comentarios:
Publicar un comentario